Y de repente llegó el día, aquel que con tanta ansia e ilusión llevábamos esperando, no iba a ser como siempre, eso lo teníamos claro, pero seguíamos teniendo la mismas ganas que el primer día.

Nos quedamos alucinados con la enorme repercusión que tuvieron los retos, todo el mundo se volcó. Niños y niñas de todas las edades, padres, madres, tíos, abuelos… Todas las familias unidas en conseguir el mismo objetivo: vivir los Sports como nunca. 

Y por no hablar de cómo se escuchaban los himnos, el marching, el Adiós por Bami, el Porvenir… La cuenta del cole quedó colapsada de la cantidad de fotos y vídeos que estaba recibiendo aquel día, abrías instagram y solo veías historias e historias de nuestro cole! 

Otro de los momentos más emocionantes fue la misa, que desde casa cada uno pudo vivir con el mismo sentimiento que siempre. En nombre de todos los Capitanes y Subcapitanes os damos las gracias a todos por el enorme apoyo y recibimiento que han tenido estos Sports tan diferentes.

Paloma Rios Subcapitana de la casa de Javier.

 

Desde que escuché por los altavoces de la clase que era Sub-capitana de la casa de Ávila sabía que estos Sports no iban a ser normales porque iban a ser mis Sports, nuestros Sports, pero nunca imaginaría que los Sports iban a ser diferentes por una pandemia mundial, para los Capitanes, Sub-capitanes, Antorcha y Bandera ha sido duro vivir todo desde casa, soñamos poder vivir la experiencia que tanto nos a costado conseguir desde el campo de los Sports, y tenemos esperanza de poder vivirlos pisando suelo verde.

Carmiña Flórez Subcapitana de la casa de Ávila.

 

Comienza febrero y con ello la semana de campaña electoral a la que todos nos enfrentábamos. Todos los candidatos teníamos el mismo objetivo, contar con el privilegio de representar al equipo por el que durante tantos años habíamos peleado. Entre nosotros se respiraba un ambiente de nervios e ilusión y un deseo de transmitir a nuestro colegio las ganas que a todos nos unían. Fueron semanas de preparación que se reducían en tres días de máximo esfuerzo, intensidad y emoción. Llegó el momento en el que solo 6 personas salieron victoriosas y entre la imagen de alegría y tristeza, todos nos sentíamos orgullosos del trabajo realizado. A día de hoy, echamos la vista atrás y observamos el largo camino que hemos recorrido juntos, como amigos, rivales y compañeros. Al fin y al cabo, hemos sido los responsables de vivir estos Sports tan únicos y especiales. En este camino ha habido risas, anécdotas y mucha tristeza. Somos conscientes de aquello que representamos, de la suerte que tenemos y de la gran oportunidad que se nos ha brindado pero mentiríamos si decimos que no tenemos una espina clavada de rabia e impotencia por no haber vivido el camino como nos hubiese gustado. Por ello, en nosotros sigue corriendo la misma ilusión que el primer día, poder vivir el momento en el que ves a tu equipo detrás tuya, a tu bandera alzada en el mástil y a todo un colegio lleno de emoción, confiando que tarde o temprano podamos vivir esta experiencia y construir este camino que tanto hemos soñado. 

Pablo Castillo, subcapitán de Loyola 2020

 

La tristeza me invade. Me han quitado la lotería que me había tocado. 

Algunas veces en la vida pasan cosas producidas por factores externos, que nunca nadie  hubiese imaginado que pasarían y que además, no podemos controlar nosotros mismos; como es este caso, el coronavirus. Este nos ha quitado la ilusión de ir al colegio todos los días, las tantísimas ganas de los Sports, la celebración de la eucaristía, nuestro himno, el marching… Pero como dice Mary Ward hay que vivir con esperanza, esa que debemos de tener el año que viene para que los capitanes puedan disfrutar de lo que  mis compañeros, los abanderados y yo, no hemos podido este año. 

Constanza Enrile, capitana de Ávila.

 

Generaciones de hermanos han ido pasado por este gran colegio, pero no todos ellos han tenido la suerte que hemos tenido nosotras, esa suerte de que tu propia hermana te pase la bandera de tu casa, no solo pasándote un símbolo, sino transmitiéndote una ilusión, un sentimiento. Este año esa suerte que no mucha gente tiene, nosotras, la capitana de loyola ( Alejandra ) y la capitana de Javier ( Reyes ) íbamos a poder disfrutarlo como nunca nadie lo ha disfrutado, y no sólo por el pase de bandera de hermana a hermana sino porque nuestra generación sería la 3 generación en la que nuestra familia sería la encargada de representar a su casa. Esto para nosotras era prácticamente una tradición familiar y queríamos q nuestras hermanas y toda nuestra casa hubiesen estado ahí apoyándonos al igual que nosotros hemos estado apoyándolos durante años. Pero no es solo la tradición familiar lo que nos hizo unirnos tanto a este colegio sino que fueron muchísimos sports vividos para darnos cuenta que queríamos ser capitanías de nuestras casas, que queríamos levantar la bandera y animar a nuestro equipo hasta el final, que es como nos fueron enseñando nuestros abanderados a lo largo de todos nuestros sports.

Y por ello, a pesar de las desafortunadas condiciones, los abanderados intentamos unir a todo el colegio lo mejor posible los días en que los sports iban a tener lugar.

Alejandra Sánchez-Ramade Molina (capitana de Loyola)

Reyes Vargas Sánchez (capitana de Javier)